Ideas de decoración: consejos prácticos para reformar un piso y ponerlo en alquiler:

Cómo revalorizar un piso

Si vas a poner tu piso en alquiler, primero conviene revalorizarlo con algunos cambios para que se convierta en una opción atractiva en el mercado. Cuanto más profundices en las mejoras y más modernizado esté el equipamiento, más posibilidades tendrás de alquilarlo a mayor precio, lo que te abrirá las puertas a mercados más exigentes, según explican los expertos de Houzz.

Para empezar, debes estudiar un plan de obra, en el que además del estado inicial del piso tengas en cuenta todas aquellas cuestiones que puedan revalorizarlo, como la luz natural, cocinas y baños actualizados, revestimientos de calidad, terrazas acondicionadas, almacenamiento… En todo caso, conviene apuntar alto para, de la que se hace una reforma, obtener el máximo. Por esta razón considera las distribuciones, las instalaciones, el equipamiento, el mobiliario y la decoración, ya que todo cuenta.

En la puesta a punto de la cocina hay que invertir más en creatividad que en materiales caros. Empieza sacando partido de lo que tienes. Por ejemplo, si cuentas con un azulejo blanco estándar, resáltalo con un equipamiento negro. Asimismo, busca ajustar al milímetro los módulos para aprovechar toda la superficie posible y estudia nuevas posibilidades para que sea más funcional.

Por ejemplo una baldosa hexagonal, tipo panal multicolor, hace que la estrechez del ambiente quede disimulada, mientras que el efecto tubo también se compensa instalando muebles altos de pared únicamente en el fondo. Por otro lado, la elección del blanco y negro, en combinación con la madera natural, genera un espacio con un estilo muy actual.

Si el piso es pequeño, conviene ante todo optimizar su superficie; también se puede obtener confort en pocos metros. Una de las actuaciones que suele marcar la diferencia sería contar con un espacio único para la cocina, el salón y el comedor.

Así, amplías las posibilidades de uso de la cocina, evitas espacios excesivamente cerrados o pequeños y actualizas varias estancias, con la introducción, por ejemplo, de una barra para comer, que también se puede presentar como el lugar ideal para trabajar con el portátil.

Al contar con una encimera multifuncional no tendrás necesidad de montar un comedor y por tanto el ambiente parecerá más grande. Eliminando divisiones, también ahorras en detalles de acabados, como por ejemplo las puertas, y le sacas más partido a los materiales ajustando mejor el presupuesto de la reforma.

Pero si tienes superficie como para sacar otro ambiente independiente, no lo dudes. Si se trata del salón, habrá que reordenar la distribución teniendo en cuenta la secuencia lógica de actividades, así como la ubicación de las ventanas e instalaciones existentes; de esta forma el espacio parecerá coherente y no habrá circulaciones conflictivas.

Si la cocina y el comedor comparten el mismo espacio, dejando el salón con zona de trabajo al otro lado de, por ejemplo, un cerramiento de vidrio, no se pierde luz natural ni se empequeñece visualmente el espacio.

Los pisos de alquiler a veces están equipados con muebles que ya nadie quiere y que pueden pesar en la elección de la casa a pesar de las mejoras que ofrezca. No caigas en el error de ponerle los muebles que tú ya no quieres para tu propia casa. Busca piezas claves para el buen funcionamiento del espacio, sin recargar el ambiente, pero que tengan estilo y unidad de conjunto. El inquilino ya lo completará por su cuenta con sus pertenencias y estilo.

El elemento más importante, sin duda, es el sofá, que es conveniente que sea modular para que tenga un uso más versátil, e incluso que ofrezca la posibilidad de convertirse en cama. La mesa de comedor se puede acompañar con unas sillas modernas que rompan con la rigidez del “todo a juego”. Para terminar, da el toque definitivo al ambiente con una iluminación variada, especialmente con luces puntuales para el comedor y para leer.

En el baño ofrece todas las prestaciones extra que puedas, eso incrementará el atractivo de tu piso. Incluye, por ejemplo, una amplia zona para guardar los productos de tocador, una lavadora o instala un lavabo de apoyo sobre una encimera con cajones suspendida, para dejar libre el suelo y que parezca más amplio.

Por otro lado, puedes optar también por un lavabo más estrecho, ganando superficie de paso. Para cambiarle la imagen, busca un revestimiento para las zonas secas, como puede ser un friso de madera sobre rastreles. En este ejemplo, el revestimiento continúa en el techo, lo que permite además ocultar la instalación de la nueva iluminación.

Otro golpe de efecto importante en un baño es la renovación del suelo. Opta por un material muy resistente como el porcelánico, ya que si necesitas instalarlo encima del revestimiento existente es el más adecuado al presentar unos espesores reducidos de entre 3,5 y 6 mm.

Con este material puedes recrear la apariencia de la baldosa hidráulica lo cual, unido a una paleta de colores en sintonía con el resto de la casa, aumentará la coherencia decorativa de la vivienda.

A la hora de pintar piensa también en una propuesta estética de conjunto, para que opere como una herramienta que genere una decoración más coherente. Una idea puede ser elegir una paleta de colores para la pared y otra para las molduras y rodapiés. También puedes crear focos de atención en alguna pared que te interese resaltar con colores más elaborados. Una librería anticuada, por ejemplo, puede renovarse completamente si la integras con el color de la pared.

El almacenamiento es otra cuestión que da muchos puntos a una casa. Se puede distribuir por distintas zonas de la vivienda, en forma de módulos abiertos o cerrados. Siempre que sea posible, empótralos entre paredes y aprovecha los elementos de obra para formarlos. En el dormitorio compensa la falta de metros con módulos equipados para cubrir todas las necesidades de almacenamiento.

En el caso de áticos y buhardillas una reforma te puede proporcionar también más metros útiles, habilitando espacios ocultos bajo las cubiertas. Las obras requerirán seguramente reforzar estructuralmente el forjado, así como incorporar aislamiento termoacústico. Para que el ambiente sea del todo habitable, será necesario abrir alguna ventana en el techo. Elige materiales que aporten amplitud visual, como cielorrasos de yeso laminado, tableros de fibra de densidad media pintados y suelos de madera maciza.

La terraza o el patio son un valor añadido que no puede desperdiciarse, por lo que será conveniente acondicionarlos para que seduzcan al posible inquilino. En el suelo puedes instalar, por ejemplo, una tarima de madera o baldosas autoportantes, para no tener que hacer obra. Otra alternativa para renovar la imagen del suelo es instalar un césped artificial o cubrir una zona con grava. No te olvides de acondicionar la barandilla: revístela con tramas de bambú o dale privacidad mediante una vegetación con porte.

Si vives en un edificio en el que se puede cerrar un balcón o la terraza, de este modo conseguirás un espacio extra para ofrecer, por ejemplo, como lugar de trabajo. Esta obra también reforzará el aislamiento térmico y acústico de la vivienda. Por eso, no escatimes en ventanas con rotura de puente térmico y en vidrios climáticos.

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